Se interrumpe la prescripción de las acciones de responsabilidad ejercitadas contra los administradores de una Sociedad en concurso de acreedores

Alejandro de Pomés. Abogado. Departamento de Procesal.

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo de fecha 22 de diciembre de 2.014 ha interpretado de forma novedosa el artículo 60.2 de la Ley Concursal. El Alto Tribunal considera que el tratamiento concursal de las acciones de responsabilidad reguladas en la Ley de Sociedades de Capital variará dependiendo de la clase de acción que se pretenda ejercitar.

Antes de abordar el fondo del presente artículo, debemos comenzar destacando que ni en la actual Ley de Sociedades de Capital —ni en las antiguas Leyes de Sociedades Anónimas y de Responsabilidad limitada— se determina el desarrollo del cómputo de la prescripción para el ejercicio de las acciones de responsabilidad de los órganos de las sociedades mercantiles.

Los criterios relativos al cómputo de la prescripción venían determinados jurisprudencialmente, siendo determinante en la materia la Sentencia dictada por el Tribunal Supremo en fecha 20 de julio de 2001 que unificó los criterios de actuación estableciéndose el plazo de prescripción de las acciones en cuatro años.

La problemática radicaba en determinar el momento inicial para el cómputo del plazo de prescripción, existiendo jurisprudencia contradictoria en este sentido. La mayoría de la doctrina resolvió que en el caso de la prescripción cuatrienal —ex. artículo 949 del Código de Comercio, el «dies a quo», parte desde el cese en el cargo, entendiendo el cese se produce en el momento en el que los socios o los terceros lo conocieron o debieron conocer el mismo.

No obstante, es importante resaltar que tras la la reforma de la Ley de Sociedades de Capital introducida por la Ley 31/2014 de 3 de diciembre, se fija como «dies a quo» para el ejercicio de las acciones social e individual, el día en que hubieran podido ejercitarse las mismas (ex. art. 241 bis LSC.).

Entrando ya sobre el objeto del debate, conviene poner de manifiesto que según ha declarado el Supremo, cuando una sociedad sea declarada en concurso, el tratamiento concursal de las acciones de responsabilidad dependerá del tipo de acción que se ejercite.

Así pues, respecto de la acción objetiva (artículo 367 de la Ley de Sociedades de Capital), es de destacar que la misma no podrá ejercitarse desde la tramitación del concurso hasta su conclusión, quedándose en suspenso las iniciadas con anterioridad a la declaración del concurso de la sociedad deudora.

Respecto de la acción social (artículo 238 de la Ley de Sociedades de Capital), no se prevé la suspensión de su ejercicio ni la paralización de los procedimientos ya interpuestos, si no que se limita únicamente a establecer que una vez declarado el concurso, corresponderá exclusivamente a la administración concursal el ejercicio de las acciones de responsabilidad de la persona jurídica concursada contra sus administradores, auditores o liquidadores.

Pues bien, respecto de la acción individual (artículo 241 de la Ley de Sociedades de Capital), señalar que la Ley Concursal no prevé ni la suspensión de su ejercicio por la declaración del concurso ni un cambio de legitimación activa, correspondiendo el ejercicio de la acción a la acreedora de la sociedad deudora en detrimento de la Administración concursal.

No obstante lo anterior, el Tribunal Supremo ha declarado que, pese a que el ejercicio de las acciones de responsabilidad no siempre se suspenden por la mera declaración de concurso de la sociedad deudora —como hemos señalado anteriormente—, sí se interrumpe la prescripción de la misma en los tres casos analizados, y ello puesto que la interrupción de la prescripción en ningún caso va ligada a la suspensión o paralización de la acción.

El Supremo justifica este efecto interruptivo por la conveniencia de que los terceros aceptados (acreedores de la sociedad), “esperen a lo que pudiera acontecer en el concurso, que pudiera afectar al daño o perjuicio susceptible de ser resarcido por los administradores con la acción individual”.