Las donaciones serán más caras en la Comunidad Valenciana a partir de enero de 2017

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Jaime Escribano. Asociado senior. Área de Fiscal.

Los rumores sobre una posible subida de impuestos a las donaciones en la Comunidad Valenciana van camino de convertirse en una realidad si finalmente se materializan las propuestas contenidas en el Anteproyecto de ley de medidas fiscales de la Generalitat de 2017, que entrará en vigor el día 1 de enero de 2017.

La medida se incluye en el Anteproyecto de ley de medidas fiscales de la Generalitat de 2017 y, por lo que respecta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, en términos generales tiene las siguientes propuestas:

  • La reducción por parentesco de 100.000 euros permanece en caso de sucesiones, pero desaparece en la modalidad de donaciones para supuestos en los que el donatario tiene un patrimonio previo superior a 600.000 euros.
  • La bonificación por parentesco del 75% desaparece en la modalidad de donaciones, y se reduce al 50% en sucesiones para mayores de 21 años.
  • Finalmente, la donación de empresa familiar sufre un revés que nadie esperaba. En este sentido, la reducción autonómica por donación o transmisión mortis causa de la empresa familiar estará limitada a empresas de reducida dimensión. Por el momento quedará el refugio de la reducción prevista en la Ley estatal.

En números, una donación de 300.000 euros de un padre a un hijo tendrá un coste de 31.852 euros en 2017, cuando esta cantidad era de 7.963 euros en 2016. Si además el hijo tiene un patrimonio previo superior a 600.000 euros el coste en 2017 será de 53.102 euros.

El anteproyecto también conlleva una modificación de la tarifa autonómica del IRPF, reduciendo la tarifa para rentas bajas y aumentándola para rentas altas. Aunque debe atenderse a las circunstancias concretas de cada caso, por experiencia propia no todos los contribuyentes con rentas bajas notarán excesivamente esta reducción, y ello por dos motivos: por un lado, se trata de contribuyentes que suelen tener derecho a deducciones que en muchos casos ni siquiera pueden aplicar por insuficiencia de cuota, y por otro lado no es lo mismo una rebaja del 2% sobre 12.450 euros que un incremento del 2% sobre 70.000 euros. Las medidas en IRPF vienen acompañadas de deducciones que, como ya nos tienen acostumbrados, solamente pueden aplicar contribuyentes con rentas bajas, con la excepción de la deducción por inversiones en instalaciones de autoconsumo energético.

¿Queda margen para subir el resto de impuestos cedidos?

Aquí es donde viene la única buena noticia para los optimistas. En principio, a la Comunidad Valenciana ya no le quedan muchos más impuestos que subir, pues después de la reforma prevista ya estaríamos entre las comunidades con mayor presión fiscal. En este sentido, en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales contamos con el tipo general más alto para transmisiones de inmuebles (10%, compartido con varias comunidades). Por otro lado, en el Impuesto sobre el Patrimonio, en el año 2015 ya se subió la escala y el mínimo exento, con efectos para el ejercicio 2016. Sólo quedaban el IRPF y el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Visto el panorama, nos queda algo menos de tres meses para planificar la realización de cualquier operación y evitar este incremento en impuestos si tenemos intención de realizar una donación a nuestros familiares directos. Si se me permite una recomendación, antes de realizar una donación de un inmueble se debe analizar el impacto que esta donación puede tener en el IRPF y en el IIVTNU, más conocido como la plusvalía municipal, ya que en ocasiones nos centramos en analizar el coste en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y nos olvidamos que las operaciones a realizar tienen un impacto en ocasiones mayor, tanto en IRPF como en el citado impuesto municipal.