Las recientes limitaciones al contrato de franquicia

Silvio Requena - Olleros Abogados

 

Silvio Requena. Abogado. Departamento de Mercantil.

Recientemente se publicaba en prensa que los negocios basados en franquicias han alcanzado el 15% del comercio minorista. Es por ello que cualquier cambio o aclaración respecto a estos contratos genera mucha atención, pues cualquier contrato de franquicia en vigor, así como cualquier contrato que se quiera suscribir en un futuro, puede verse afectado.

En este sentido, el pasado 10 de marzo de 2016 la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dictó una interesante resolución donde consideraba que Food Service Project, S.L. (FSP) —sociedad matriz de “Foster’s Hollywood”, “Il empietto” y “Cañas y tapas”— estaba ejerciendo prácticas restrictivas de la competencia a causa de ciertas condiciones impuestas a los franquiciados. Como puntualización, indicar que la resolución de la CNMC viene motivada por el acuerdo de terminación convencional del procedimiento, en donde FSP se compromete a cumplir los compromisos que ésta misma se ha impuesto. Y al considerar la CNMC que dichos compromisos resultan adecuados para restablecer las condiciones de competencia efectiva en el mercado, FSP consigue terminar el proceso.

Concretamente, la resolución se centra en dos puntos: el establecimiento de los precios finales de venta al público y la designación de los proveedores de los productos y servicios.

Respecto al establecimiento de los precios finales de venta al público de los productos, en primer lugar, comentar que dicho establecimiento está prohibido. En el caso que nos ocupa, FSP era consciente de que la fijación de precios podía ir en contra de la normativa reguladora de la competencia y por ello el contrato suscrito con el franquiciado establecía un precio final máximo, por lo que, en teoría, no fijaba los precios finales de venta al público.

Sin embargo, en la práctica no ocurría lo descrito en el contrato, pues era FSP quien se encargaba de imprimir todos los menús por una razón de eficiencia e imagen. La impresión y modificación del menú carecía de flexibilidad, pues dicha impresión se realiza cada año y, por lo tanto, el margen de maniobra que tenía cada franquiciado era muy limitado.

En consecuencia, FSP, en la terminación convencional se ha impuesto el compromiso de, previa impresión de la carta, facilitar un borrador a cada franquiciado para que estos tengan capacidad de elegir los precios. Asimismo, FSP se compromete a recordar asiduamente a los franquiciados que tienen plena capacidad para modificar los precios finales de venta al público.

En relación con la designación de los proveedores de productos y servicios, FSP imponía una obligación de contratación de los productos y servicios a proveedores específicos. Sin embargo, gracias a la mencionada terminación convencional, FSP se compromete a realizar una división entre los productos ligados a la imagen, homogeneidad o derechos de propiedad intelectual de FSP —los cuales sí mantienen la obligación de contratar con determinados proveedores para productos concretos, pues algunos productos forman parte de la identidad de la franquicia, y por tanto, cambiarlos podría afectar a la homogeneidad que toda franquicia desea otorgar al consumidor final— de los que son “libres”, lo cual supone que los franquiciados podrán contratar a otros proveedores. En este sentido, los productos denominados “libres” son aquellos cuyo suministro puede ser negociado por el franquiciado con terceros diferentes al franquiciador, siempre y cuando, como decía, dichos productos no formen parte de la identidad de la franquicia.

En conclusión, los proveedores de productos y servicios de la franquicia no pueden ser una relación numerus clausus, a excepción de los productos que definan la franquicia (los core products tal y como se denominan en la resolución). Respecto a la fijación de precios finales al consumidor final, como decía, el franquiciante no podrá fijar, ni directa ni indirectamente, dichos precios.

Es por todo ello que la resolución de la CNMC es de gran relevancia pues, en virtud de ésta, se esclarecen unos puntos que pueden tener una gran repercusión. Tanto es así, que actualmente se están produciendo controversias similares entre franquiciados y franquiciantes en cuanto a la fijación de precios en la franquicia de supermercados Día.