Nuevos retos en la litigación bancaria y financiera: A propósito del denominado “escándalo de las divisas”

José Gálvez. Asociado. Área de Litigación Bancaria y Financiera. 

En los últimos años la litigación en materia bancaria y financiera ha pasado de ser una actividad relativamente minoritaria dentro del panorama procesal a ser en la actualidad uno de los principales ámbitos dentro de la práctica forense civil, mercantil e incluso penal. En este sentido, términos como “permutas financieras”, “preferentes”, “deuda subordinada”o “cláusulas suelo”  han pasado a ser de reducido uso, estrictamente técnico, a ser habitual en los medios de comunicación o incluso en la calle. A este particular grupo viene precisamente a sumarse el llamado “escándalo del Euribor”, o lo que parece ser un nuevo motivo para la preocupación de las entidades financieras ante un previsible aumento de litigación por parte de sus clientes.

En efecto, el pasado mes de diciembre seis grandes bancos europeos fueron  sancionados por la Comisión Europea con un total de 1.712 millones de euros -la mayor sanción hasta la fecha en materia de prácticas anticompetitivas- por manipular, entre otros, el Euribor, esto es, un índice que se utiliza en todo el Mundo para fijar las tasas de interés a corto plazo en productos financieros, incluidos credit default swaps, opciones y otros derivados. En España representa el índice de uso habitual para calcular los intereses correspondientes a los préstamos, entre ellos los que cuentan con garantía hipotecaria y que afecta a miles deahorradores y empresas. Destacan en este asunto por su actitud colaboradora en la investigación tanto el banco británico Barclays como el grupo suizo UBS,lo que les ha permitido de esta manera evitar la sanción por parte de las autoridades europeas.

Al parecer, la manipulación se llevó a cabo por parte de “traders” pertenecientes a los bancos sancionados, los cuales concedían préstamos a intereses altos, con el fin de obtener beneficios a corto plazo o,por el contrario,a intereses sensiblemente bajos con la finalidad de ocultar la situación de debilidad financiera de su entidad financiera.

En esta situación, las entidades que participaron en la manipulación de Euribor están ya anticipándose a las posibles reclamaciones que de forma previsible surgirán, como ha podido advertirse por las importantes provisiones efectuadas por parte de un gran banco europeo recientemente. Y es que si bien entre las entidades sancionadas no hay ninguna española, se trata de una serie de bancos internacionales que cuentan también con sucursales en España ante las que sería posible la interposición reclamaciones tanto por parte de particulares que puedan haber tenido sus préstamos hipotecarios vinculados al cálculo del Euribor como por inversores y empresas que puedan haber tenido préstamos o instrumentos financieros tales como futuros, opciones o swaps vinculados al Euribor.

En este sentido, si bien se señaló por el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, que la sanción  contra las entidades financieras que participaron en el cártel no abre la vía para que los particulares puedan reclamar por daños y perjuicios por la manipulación del tipo de interés de su hipoteca, dado que no les afectó directamente -cuestión discutible en todo caso-, sí que entendemos posible la interposición de reclamaciones en materia de competencia, especialmente en previsión de la próxima promulgación de la directiva sobre compensaciones a los afectados por infracciones del Derecho de la Competencia, a la que únicamente le falta su aprobación por el Parlamento Europeo.

Curiosamente por parte de la Agencia de Defensa de la Competencia de Andalucía (ADCA) se han iniciado ya acciones tendentes a facilitar la reclamación de daños por infracciones de la normativa de competencia, solicitudes de arbitraje, e incluso facilitar a los particulares el acceso a los tribunales, entre otras actuaciones.Habrá que estar atentos a los próximos retos que, en materia de litigación bancaria y financiera, depararán los próximos meses.