¿Preparados para la campaña de renta 2015?

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Rocío Melero. Abogado. Departamento de Fiscal.

La publicación en el Boletín Oficial del Estado de la Ley 26/2014, de 27 de noviembre, que modifica, entre otras, la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, ha supuesto notables variaciones en cada uno de los componentes de la renta que conforman el hecho imponible del impuesto.

Concretamente, y por lo que se refiere a las novedades relativas a las ganancias y pérdidas patrimoniales que el texto normativo contempla para 2015, se implantaron diversas modificaciones que afectan directamente a las declaraciones a presentar por los contribuyentes. De entre las mismas cabe destacar las siguientes:

Por lo que respecta a la supresión de determinadas medidas aplicables hasta el 31 de diciembre de 2014, cabe destacar la relativa a la aplicación de los coeficientes de actualización del valor de adquisición en la transmisión de bienes inmuebles. De todos es sabido que la ganancia patrimonial derivada de la venta de un inmueble constituye una renta sometida a gravamen. En este sentido, y en cuanto a la determinación del cálculo de la ganancia objeto de gravamen, ésta se determina, con carácter general, por la diferencia de los valores de adquisición y transmisión. Asimismo, y hasta el 31 de diciembre de 2014, dicho valor de adquisición era corregido, en función del año de obtención del inmueble, mediante la aplicación de unos coeficientes de actualización instaurados anualmente en los Presupuestos Generales del Estado. No obstante, y desde el 1 de enero de 2015, dichos coeficientes son inaplicables.

Por otro lado, en lo que atañe a la reducción en régimen transitorio por la aplicación de los coeficientes de abatimiento, prevista para aquellas transmisiones de elementos patrimoniales no afectos a actividades económicas adquiridos con anterioridad al 31 de diciembre de 1994, se establece un límite cuantitativo de 400.000 euros sobre el importe de la ganancia patrimonial de la totalidad de las transmisiones efectuadas a partir del 1 de enero de 2015. La supresión de esta medida supone la elevación en la tributación de la venta de activos adquiridos con anterioridad a 1995.

En cuanto a la diferencia en el tratamiento previsto para las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones, se elimina, con efectos a partir del 1 de enero de 2015, la distinción atendiendo a su periodo de generación. Así, ya no cabe distinguir entre las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones con periodo de generación inferior o superior a un año para integrarlas en la renta general o del ahorro, respectivamente. En la declaración del impuesto 2015 pasan a integrarse en ambos casos en la renta del ahorro, con independencia de su periodo de generación.

Asimismo, y por lo que se refiere al régimen de compensación de rentas vigente a partir del 1 de enero de 2015, se admite la compensación de saldo negativo de las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones, con independencia de su periodo de generación,  con los rendimientos del capital mobiliario e inmobiliario. Así, y en caso de que el saldo de éstas fuera negativo, su importe podrá compensarse con el saldo positivo de otro componente de la base del ahorro, es decir, con rendimientos del capital mobiliario. Dicho saldo podrá ser objeto de compensación hasta el 25 por ciento de dicho saldo positivo. No obstante, cabe recalcar que para 2015 el porcentaje de compensación no tiene un límite del 25 sino del 10 por ciento. Dicho límite irá aumentando cinco puntos porcentuales cada año, hasta alcanzar en 2018 el 25 ciento.

Finalmente, y en cuanto a la incorporación de nuevos beneficios fiscales, se modifica el precepto regulador que enumera aquellos supuestos en los que la ganancia o pérdida patrimonial es inexistente. Particularmente, para los supuestos de extinción del régimen económico matrimonial de separación de bienes, la anterior normativa únicamente recalcaba la inexistencia de ganancia o pérdida patrimonial cuando, por imposición legal o resolución judicial, se produjeran adjudicaciones por causa distinta de la pensión compensatoria entre cónyuges. Con la nueva normativa se incluye como supuesto de inexistencia de ganancia o pérdida patrimonial las compensaciones dinerarias derivadas de imposición legal o resolución judicial, lo que implicará la improcedencia por parte del pagador de reducir la base imponible del impuesto, y, por parte del perceptor la inexistencia de renta objeto de gravamen.

Asimismo, se introduce un nuevo supuesto de exención por reinversión, prevista para aquellas ganancias patrimoniales generadas con ocasión de la transmisión de elementos patrimoniales por personas mayores de 65 años. La condición sine qua non para la aplicación de esta exención es que en el plazo de seis meses, el importe, total o parcial (en cuyo caso el importe exento de tributación será proporcional a la cantidad reinvertida)  de la ganancia patrimonial se destine a la constitución de una renta vitalicia a su favor. Además, la cantidad destinada a dicha renta vitalicia no podrá ser superior a 240.000 euros.

En definitiva, una vez descritas las novedades sufridas por las ganancias y pérdidas patrimoniales, con efectos desde el 1 de enero de 2015, cabe concluir que la modificación de estas medidas supone, con carácter general, una menor tributación en la declaración del impuesto. Por otro lado, la supresión de algunas de ellas implica una mayor carga fiscal, la cual es contrarrestada con la aplicación de reducciones sobre las tarifas del impuesto, cuya minoración del tipo marginal mínimo y máximo, conlleva a una minoración de la carga tributaria objeto de gravamen.