¿Representan las compañías tecnológicas una amenaza para la banca tradicional?

Jaime Aguilar_Olleros Abogados

 

Jaime Aguilar. Asociado. Departamento de Emprendedores de Start Up

El modelo de banca tradicional parece haber encontrado un duro competidor en los últimos tiempos y, aunque pueda parecer algo baladí, pocos banqueros en España no hacen referencia en sus discursos a la grave amenaza que representan las compañías tecnológicas para el sector.

Esto es así porque la banca tradicional se enfrenta a un nuevo perfil de usuario que, alejándose de modelos tradicionales, busca inmediatez y facilidad a la hora de realizar sus gestiones sin necesidad de desplazarse. Pero, ¿existe realmente esta amenaza o son simplemente elucubraciones de agoreros sin ningún fundamento?. Veamos algunos ejemplos:

  • El gigante tecnológico Google, lanzó en septiembre de 2011 su aplicación Google Wallet, la cual, en palabras de sus desarrolladores, permite “realizar pagos rápidos, seguros y convenientes con un simple toque del teléfono en cualquier  terminal habilitado al momento de pagar”.
  • Paypal, compañía fundada en 1998, permite realizar pagos en multitud de sitios web así como transferir dinero entre usuarios para lo cual exclusivamente precisan tener una cuenta abierta en Paypal y una dirección de correo electrónico válida.
  • Por lo que respecta a las posibilidades de acceso al crédito, la nueva Ley de Financiación empresarial ha regulado las denominadas como plataformas de crowdfunding que ha aportado luz a dichas plataformas sobre las que sus creadores reclamaban una regulación que pusiera fin a la incertidumbre regulatoria que las rodeaba. El crowfounding, está ofreciendo soluciones a particulares y empresas que, por distintos motivos, no pueden acceder a la financiación bancaria. En estas plataformas, los inversores reciben una rentabilidad muy por encima de la que obtendrían contratando cualquier producto financiero y esto es así porque los costes de gestión de las plataformas son extremadamente más bajos que los de la banca tradicional.

La banca tradicional contraataca afirmando que, frente a sus competidores, la legislación actual sobre protección de datos de carácter personal impone normas más estrictas a los primeros lo que provoca, entre otras cuestiones, que la banca tradicional tenga que soportar mayores costes para dar cumplimiento a las distintas normativas estatales y europeas. Sin embargo tal y como se afirma desde la Asociación de Banca Española (AEB), a no tardar mucho, las denuncias interpuestas por particulares ante la Agencia Española de Protección de Datos frente a los nuevos actores financieros desembocará en importantes modificaciones normativas que deberán ser acometidas por el Ejecutivo sin dilación.

Como es habitual, cuando a nuevas tecnologías se refiere, el legislador va un paso por detrás respecto a las nuevas situaciones creadas. Podemos afirmar, que como ya ocurriera con la conocida Ley de Emprendedores, con la Ley de Financiación Empresarial, el legislador ha buscado poner “parches” a los nuevos escenarios que se van creando sin que se haya acometido por el momento la redacción de un cuerpo legislativo que regule en profundidad las nuevas reglas del juego.