La ironía de la plusvalía. ¿El comienzo del fin?

Raul Ayo - Olleros Abogados

 

Raúl Ayo. Asociado. Departamento de Fiscal.

Como todos sabéis, y hasta la fecha, cuando se transmitía un inmueble se debía pasar por caja de forma casi imperativa.

Daba igual que se tratara de una compraventa entre personas físicas o jurídicas, que se hiciera con ánimo lucrativo u oneroso, o que incluso se hubiera generado una pérdida con la citada transmisión. Transcurrido un año como titular del inmueble, tocaba pagar el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, comúnmente conocido como “plusvalía municipal”. Sigue leyendo