Una lista de morosos poco pública

Alejandro Huerta - Olleros Abogados

Alejandro Huerta. Asociado. Departamento de fiscal.

Con la entrada en vigor el 13 de octubre de la reforma de la Ley General Tributaria (LGT), el Gobierno cumplía una de sus medidas de lucha contra el fraude fiscal, consistente en la publicación de una lista periódica de contribuyentes (tanto personas físicas como jurídicas) con deudas de un importe considerable con la Hacienda Pública.

Pues bien, entrando en materia y analizado el nuevo artículo introducido en la LGT, uno se da cuenta que, como ya ha pasado en innumerables ocasiones, estas medidas se quedan a medio camino de lo que a bombo y platillo se venía anunciando.

En primer lugar, la lista de morosos estará conformada por aquellos contribuyentes cuyo importe total de deudas y sanciones no abonadas en periodo voluntario, además de no aplazadas o suspendidas, supere el millón de euros a 31 de diciembre.

De las deudas y sanciones antes mencionadas que se publiquen, solo constarán aquellas de carácter estatal, dejando fuera todas las correspondientes a los tributos cedidos a las comunidades autónomas y entes locales. Esto conlleva a que las deudas y sanciones deriven principalmente del Impuesto sobre Sociedades, IVA, IRPF e impuestos especiales.

Teniendo en cuenta el importe antes indicado y el tipo de deuda que se publicará nos podremos hacer una idea de que el mayor número de contribuyentes de la lista serán grandes empresas y personas con grandes patrimonios, de las que muchas ellas nos sonará el nombre, y apellidos en su caso. Por ello, el Ministerio de Hacienda estima que alrededor del 80% de los deudores de la lista están incluidos en el sistema de Notificación Electrónica Obligatoria, es decir, empresas.

En cuanto a la forma de publicar la lista, que se realizará a través de la sede electrónica de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, se establece que deberán “adoptarse las medidas necesarias para impedir la indexación de su contenido a través de motores de búsqueda en Internet”. En efecto, uno/a no podrá lanzarse a la búsqueda en Google de la famosa lista de morosos, ya que no le proporcionará enlace alguno a la misma.

Si tenemos en cuenta además que la lista solo será accesible durante tres meses desde su publicación, los grandes deudores se sentirán aliviados ya que sus nombres no estarán circulando por la red de manera “natural” como en un primer momento se había anunciado.

La lista se publicará por primera vez en diciembre de este año con alrededor de 5.000 deudores que a 31 de julio de 2015 mantuvieran una deuda superior al millón de euros. A partir de 2016, se publicará en el primer semestre de cada año, en relación con los deudores que supere la citada cifra a 31 de diciembre del año anterior.

La Agencia Tributaria comenzará a partir del próximo 20 de octubre a comunicar a los deudores de la lista de su inclusión en la misma y podrán realizar alegaciones si aprecian errores materiales pero no podrán utilizarlas para realizar el pago de la deuda o parte de ella y así salir de la lista.